No hay un paraiso en el cual refugiarse, porque este lugar es simple y vacio. Las pocas estrellas que dejan verse a través de las nubes y la tenue luz que dibuja la sonrisa de la luna son compañeras de mi vaga inspiración. Que puedo contar sino fragmentos de vida, que puedo decir mas que experiencias que son sueños, ¿o sueños que son realidades?. La perspectiva cambia cuando dejas la cómoda pasividad del ser por la turbulenta actividad de vivir.
Fragmentos de mi alma, pedazos de vida que surgen y resurgen, que están aquí, que estuvieron ahí. Muchos sentimientos se vinculan en el camino, de ése camino que deseo mostrar; no para que me sigas si no para que, como un cometa, me observes.
Es común que las historias tengan un protagonista, alguien con esencia, con un nombre que fortalezca con su presencia estos relatos, y así, a manera del Creador formalicemos la creación del hombre otorgándole un Ego que sea llamado Joseph.
Bienvenido Joseph, es momento de dar los primeros pasos hacia tus sueños, cumple entonces tu misión y llévame contigo a recorrer la vida.
Fin.